31 años protegiendo el alma del Auyantepuy
El Salto Ángel cuenta con protección legal desde 1962, cuando se creó el Parque Nacional Canaima. Sin embargo, su estatus como bien de interés para toda la humanidad se consolidó el 14 de diciembre de 1994, fecha en que la UNESCO lo incluyó (junto con todo el parque) en la lista de Patrimonios de la Humanidad. Esto significa que el Kerepakupai Vená lleva aproximadamente 31 años bajo esta distinción internacional, lo que implica un compromiso compartido entre Venezuela y el mundo para su conservación.
La preservación del Salto Ángel ha sido favorecida por su difícil acceso. Llegar hasta la base de esta imponente cascada requiere un viaje que combina avioneta y varias horas de navegación en curiara por los ríos de la selva. Esta característica ha evitado la masificación turística que afecta a otros destinos mundiales.
Además, las comunidades pemones que habitan la zona han asumido un rol protagónico en la conservación del Kerepakupai Vená, actuando como guardianes naturales y asegurando que quienes lo visitan respeten las normas ambientales y culturales del territorio sagrado donde este gigante se encuentra.





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